MURIÓ EL MÉDICO JORGE BERGES, QUIEN ATENDÍA PARTOS Y TORTURAS EN CENTROS CLANDESTINOS

A los 83 años de edad, murió el obstetra quilmeño, médico de la Policía Bonaerense, quien fue juzgado y cumplía condena perpetua por haber haber participado en torturas y asistido a parturientas y nacimientos en centros de clandestinos de detención durante la última dictadura militar (1976-1983). Luego de asistir los partos, como se sabe, los niños nacidos, hijos de mujeres detenidas-desaparecidas, eran entregados ilegalmente a personas que los adoptaban también de manera ilegal. Cumplía prisión domiciliaria en su casa de Quilmes Oeste, sobre la calle ex Magallanes, que fue bautizada con el nombre de Madres de Plaza de Mayo. Tenía varios apodos, entre ellos "el obstetra del mal". El Círculo Médico de Quilmes lo expulsó. Su fallecimiento origina múltiples reacciones contra uno de los profesionales que más sirvieron a los militares durante el Proceso inconstitucional. 

Bergés atendía los partos en los centros clandestinos que funcionaban en lo que se conoció como el Circuito Camps. Fue un eslabón clave en el sistema de apropiación de bebés durante aquellos años. Murió a los 83 años con varias condenas en su haber: la última, a prisión perpetua.

Se conoce que el lunes, llegó la noticia al Tribunal Oral Federal (TOF) 1 de que había fallecido en el sanatorio Urquiza de esa ciudad.

MÉDICO DE POLICÍA 

Había ingresado  a la Policía Bonaerense en 1964. Su primer destino fue en una comisaría de Avellaneda. Para la época del golpe de Estado, estaba destinado a la Dirección General de Investigaciones (DGI), que estaba al mando de Miguel Osvaldo Etchecolatz.

SERVICIOS SOCIALES

Para 1984, pasó a depender de la Dirección de Servicios Sociales. Estuvo detenido en los primeros tiempos de la democracia, pero después fue favorecido por las leyes de Punto Final y Obediencia Debida. En aquellas épocas, Bergés solía decir que lo habían apresado por presión de Raúl Alfonsín.

TESTIMONIOS

Adriana Calvo, primera sobreviviente en testificar en el Juicio a las Juntas, relató cómo dio a luz a su hija Teresa en un coche que se trasladaba desde la Comisaría 5ª de La Plata hasta el Pozo de Banfield. En el campo de concentración de Lomas de Zamora, Bergés hizo su aparición en escena: de un solo puñetazo le arrancó la placenta y le ordenó que baldeara el lugar. Solo después de limpiar, él y los otros represores le permitieron tomar a su bebita en brazos.

ROBO SISTEMÁTICO

Bergés fue parte importante del eslabón de un  plan sistemático de robo de bebés y del tráfico de criaturas no vinculadas al terrorismo de Estado. “Bergés tuvo una estructura que le permitió apropiarse de los hijos y las hijas de las personas que están desaparecidas, pero, además, continuó utilizando esa misma estructura para el tráfico de niños y de niñas. Eso también marca que estamos hablando de continuidades que exceden los años del terrorismo de Estado. En este caso se ve un punto que es fundamental, que tiene que ver con la violencia hacia niños y niñas a través de privarles de su identidad durante la dictadura, pero también durante la democracia”, señala la auxiliar fiscal Ana Oberlin en diálogo con Página/12.



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