Este jueves 4 de junio a las 10, en Rivadavia e Yrigoyen, las organizaciones sociales, comunitarias y los movimientos populares de Quilmes realizarrán una jornada de visibilización de la emergencia alimentaria que atraviesan nuestros barrios. Señalan que "Las ollas vacías simbolizan una realidad cada vez más dura: miles de familias no logran cubrir sus necesidades básicas y deben recurrir a comedores y merenderos para alimentarse. Mientras crece la demanda de asistencia, disminuyen los recursos destinados a garantizar un derecho tan elemental como el acceso a la alimentación". Expresan que la situación "da lugar al avance de las narcoestructuras, la violencia y las economías ilegales que encuentran terreno fértil allí donde faltan oportunidades, trabajo y presencia del Estado Nacional, provincial y Municipal.
A través de un comunicado expresaron que "Los comedores comunitarios sostienen diariamente una tarea fundamental gracias al esfuerzo de cientos de compañeras y compañeros, en su mayoría mujeres, que cocinan, organizan y contienen a las familias de nuestros barrios. Sin embargo, ese trabajo sigue siendo no reconocido y acompañado, aun cuando constituye una de las principales redes de cuidado y contención social frente al avance de la pobreza.
RECORTES
Enfatizan que "Los recortes en las políticas alimentarias, la interrupción de programas de asistencia, la inflación, la desocupación, la precarización laboral y la paralización de obras en los barrios populares profundizan una crisis social que golpea especialmente a los sectores más vulnerables. Esta situación no solo genera más hambre y exclusión, sino que también debilita los espacios comunitarios que construyen solidaridad y organización, dejando lugar al avance de las narcoestructuras, la violencia y las economías ilegales que encuentran terreno fértil allí donde faltan oportunidades, trabajo y presencia del Estado Nacional, provincial y Municipal.
RECLAMO
Frente a esta realidad, reclamamos que la emergencia alimentaria sea una prioridad. Es necesario abrir instancias de diálogo y trabajo conjunto entre los distintos niveles del Estado y las organizaciones comunitarias para construir respuestas concretas que permitan garantizar el derecho a la alimentación, fortalecer las redes de contención social y acompañar a quienes todos los días sostienen la vida en nuestros barrios.
Finaliza el documento con la frase "EL HAMBRE NO PUEDE ESPERAR"
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